Mi ático lunar abandonado: diciembre 2013

martes, 31 de diciembre de 2013

La fotografía

Hace tiempo de esta foto y han pasado muchas cosas desde entonces. El año termina y a su fin empieza otro, pero hay cosas que no cambian. Sigo queriendo volar, como lo hace mi imaginación cada vez que ve esta imagen.

Son dos. Un chico y una chica. El sol está situado a espaldas de ambos, a su izquierda. Los jóvenes se sientan en un banco, a la sombra de un árbol cuyo grueso tronco asoma detrás de la cabeza de ella. Parecen felices. El muchacho sonríe con todos sus dientes, y es su sonrisa la que define su rostro, quedando olvidado su desordenado cabello y sus ojos oscuros. De ella sin embargo, es su mirada la que lo dice todo, eclipsando el resto de la imagen. Su largo cabello ondulado, su mano apoyada en la barbilla , sus preciosos labios, el césped, el banco, el muchacho...Todo eso pasa a un segundo plano cuando me encuentro frente a sus ojos.

Podría imaginar el instante en que se tomó esa fotografía de mil y un modos, tratar de conocer mejor a sus protagonistas. ¿Quiénes son? ¿Quién hizo la foto? ¿Eran entonces felices? ¿Lo son ahora? Podría investigar, dedicar una vida entera a esa tarea, tal vez escribir un libro incluso. Y sin embargo no quiero, no me hace falta. Dejo la foto en la mesilla de noche y me tumbo al lado de la luz de mi vida, dejándome de nuevo cautivar por sus ojos. Entonces sonrío de nuevo y olvido todo lo demás.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Telón

Atrás quedaban los ensayos y la preparación. Las risas, las conversaciones, los agobios...Todos listos, nerviosos, inquietos, todos juntos. Por fin iban a poder mostrar lo que tanto habían trabajado. Los conocidos ahora eran amigos, los amigos, hermanos. 

Han pasado meses desde el primer ensayo y ya no se puede hacer más. Los directores, responsables, sufren pequeños ataques de nervios. Cada actor demuestra su inquietud de un modo distinto: algunos fuman, otros dan golpes en el suelo con el pie sentados en alguna silla, un par dicen tonterías y muchos han perdido la capacidad de hablar, los más perfeccionistas se quejan y repasan el papel entre bastidores...

Ya ha llegado el momento, anuncian el nombre de la obra que representan y todos en el escenario contienen el aliento. Son ahora mensajeros del olvido, portadores de la calma que hará a los presentes centrarse en la ficción y reír y soñar más allá del día a día. Van a transportar sus almas desde la cómoda butaca a la habitación 421 del Guillermo Hotel, donde juntos, disfrutarán de seguir vivos con cada carcajada.

Gracias a todos

jueves, 12 de diciembre de 2013

Conversaciones con mi buena amiga


[...]
-y...qué pasa los martes?
-Los martes llueven estrellas!
Pero de las bonitas, no de las que hablan en los documentales. Llueven estrellas felices, cansadas de mirarnos desde lejos, cegadas por la belleza de nuestro incierto paseo.
Y los afortunados que en esa lluvia decidan mojarse y soltar el paraguas, esos podrán volver a soñar que son estrellas y que ven miles de historias preciosas desde su ventana, en lo alto del universo.
Historias maravillosas, historias conmovedoras, de sueños e ilusiones, de batallas, de doncellas en apuros! De grandes y bellos parajes y de grandes amores.
Y son esas historias las que las hacen brillar! Pues sus protagonistas tienen fuerzas para seguir adelante, fuertes convicciones y sinceros sentimientos. Tienen una causa,tienen sed de aventura.
Y música en sus venas.
-Todo cierto! jajajaja
Pero..Mhhh
a qué hora vas a ir a estudiar?
[...]

Gracias por el paseo.
Por todo.