Mi ático lunar abandonado: Lágrimas de tinta

sábado, 5 de abril de 2014

Lágrimas de tinta


<<Siempre quiso ser escritor, pero nadie le enseñó a escribir>>

No tenía muy claro por qué lloraba, pero lloraba. Lloraba como no había llorado en todo  aquel año, la frustración fluía desde sus ojos irritados, siguiendo la curva de sus mejillas, deteniéndose en sus labios, allí donde esperaba su grito. El grito de su ser entero, desgarrador, inaudible, pero real, alivio momentáneo de sus penas. Grito de un alma aventurera que bien pudiera ser la protagonista de alguno de sus intentos de novela.

Así era, todo habían sido preliminares, nada estaba contado. Sólo un montón de ideas entrelazadas, olvidadas en un cajón de la mente del perezoso escritor frustrado. Era algo así como una paradoja: él condenaba a los personajes de sus inacabados libros a la existencia sin argumentos, a las páginas en blanco, a la incertidumbre destructora; pero si lo hacía era sólo porque él mismo carecía de historia, de drama, de ilusión y de aventura. 

El alma enferma engendra almas enfermas buscando curar su mal, sin saber que al escribir sus nombres en su mente, ya los condena a una existencia de la que siempre será responsable, y  que en sus manos está el hacer de ésta una aventura digna de ser vivida por aquellos a los que decidió dar vida: sus personajes.

[continuará...]

2 comentarios :

  1. ¡Muchísimas gracias por comentar! Me alegro de que te guste, espero seguir mejorando en cada entrada. Un saludo.

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